Clarita's profileClarita ya no anda por a...PhotosBlogLists Tools Help

Blog


    May 21

    ¿qué más puede pasar?

    Últimamente no escribía porque no me pasaba nada que me inspirara ni un poquito. Hasta que llegó la semana pasada, que será recordada en años venideros como una de las más gafes de la historia: a Nick le robaron el lunes, el martes no me acuerdo qué pasó pero fue un asco, el miércoles mi tío se estrelló con el coche de mi hermana (mi tío, dolorido pero bien. El cohe, kaput). Jueves, otro asco de día, el viernes las pasé moradas en el curro. La noche del sábado acabamos en urgencias porque Nick se puso malito. Seis horas en el Hospital del Mar un sábado por la noche deberían haber producido jugosas anécdotas sobre el comportamiento humano en las salas de espera, los médicos, la burocracia etc, etc, pero la verdad es que fue bastante siniestro amén de incómodo. El domingo fue un poco más tranquilo, salvo porque se nos ha colado una paloma callejera en casa (en serio, nos ha okupado... como si no hubiese bastante con hormigas y cucarachas, ahora también tenemos a una rata-con-alas intentando colarse en casa a la que localiza una ventana abierta) y el domingo por la mañana confundió mi habitación con el baño y se cagó encima de unos tejanos recién lavados. Y para colmo, se nos ha roto la tele. Ya sé que no es para tanto, pero mañana dan House y necesito ver a alguien con más mala leche que yo para consolarme un poco.
    Es decir que no estoy de muy buen humor. He intentado tomarme esta nueva semana con optimismo pero todos los auspicios auguran que se cumplirá el dicho ese de "mañana puede ser peor". Para empezar, esta mañana tenía una cucaracha agonizando ante la puerta de mi cuarto y a la paloma esperando a que subiera la persiana para meterse en casa. Supongo que tendría que ir de vientre. Lo que nos faltaba: pájaros. Las cucarachas son asquerosas de ver pero al menos no son portadoras de la peste negra y cosas así. El tema éste de la fauna en casa ya se está saliendo un poco de madre y me da miedo pensar qué será lo próximo que aparecerá por casa: ¿ratas? ¿culebras?  ¿sanguijuelas? ¿armadillos? ¿gatos esqueléticos con dos cabezas e infestados de garrapatas (esto ya sería un dos por uno)? La consecuencia de todo esto es que Noé, que hasta ahora era un personaje biblico casi simpaticote me está empezando a caer gordo porque definitivamente podría haber dejado que unos cuantos bichos prescindibles y repugnates se ahogaran. Total, en su época no existía Greenpeace y habría quedado impune.
    Resumiendo, la semana pasada ha consistido en:
    A) pasar mucho rato en hospitales
    B) correr como un pollo sin cabeza por la tienda mientras todo el mundo me decía "estás un poco nerviosa ¿no?" que es la frase mágica para sacarme de quicio
    C) tirarle zapatos a la paloma para que se largara.
     
    Lo peor es que mañana realmente podría ser peor